El Tabloide

Corrupción en la salud

“…jefes políticos y funcionarios que creen que la salud de los tulueños es un fortín económico…”.

¿Qué hay detrás del pretendido cierre del hospital municipal Rubén Cruz?, ¿qué negocio se estarán inventando los inescrupulosos que tienen el manejo de la casa de salud local?, ¿que político de la ciudad tiene el manejo del hospital?, ¿quién es el jefe político del gerente del hospital?, ¿a quién obedece este funcionario de nefasta gestión?, ¿por qué el silencio cómplice del presidente de la junta directiva?; ojalá no sea tarde la reacción de los empleados sindicalizados del hospital quienes la semana anterior enviaron un oficio al gerente amenazándolo con denuncias, enviar un oficio es un comienzo significativo pero tímido.

La organización sindical denuncia temas tan graves como la negación de medicamentos a los pacientes, la demora en la realización de exámenes lo que pone en riesgo la vida de los tulueños usuarios del hospital; igualmente denuncian los irregulares manejos de una empresa denominada Aspressa en el pago del personal; denuncian unas pérdidas de más de tres mil millones de pesos, advierten que, como van las cosas, se vislumbra la obligación de suscribir un plan de financiamiento fiscal con el ministerio de salud.

Lo más grave, acusan a la gerencia de maquillar los informes, en otras palabras de falsedad en documentos públicos. Al poner en riesgo el derecho a la salud de los tulueños del régimen subsidiado se pone en riesgo el derecho a la vida que es el más sagrado de los derechos los que tiene una comunidad; los empleados públicos que por acción u omisión en sus funciones permiten, avalan, se benefician o enriquecen con la plata de la salud de los pobres merecen que les caiga todo el peso de la ley.

Ahora van a salir los responsables de la crisis del hospital a decir que es culpa de la ley, que es culpa de las EPS y mil falacias más, pero en realidad es responsabilidad de la corrupción, del concierto para delinquir que se forma entre inescrupulosos jefes políticos y funcionarios que creen que la salud de los tulueños es un fortín económico, político y burocrático. Preocupa que hasta ahora y a pesar de las advertencias públicas realizadas los organismos de control no han tomado correctivos. Dios salve a nuestro hospital.

Compartir: