Aunque este año han disminuido los casos de neumonía, los cambios de temperatura del último mes podrían aumentar los contagios de enfermedades respiratorias. Aquí algunas recomendaciones.

En marzo de este año se declaró la alerta verde por el aumento de casos de enfermedades respiratorias en la ciudad. / Cristian Garavito – El Espectador

El incremento de las lluvias y los constantes cambios de temperatura de los primeros días de noviembre en la ciudad tienen en alerta a la Secretaría de Salud ante un posible aumento de las enfermedades respiratorias, como el que se presentó durante la primera ola invernal de este año, en marzo.

En ese trimestre se registraron 350.131 consultas por problemas respiratorios, casi 100.000 más que las reportadas en el mismo período de 2016, de las cuales el 50 % correspondían a menores de cinco años y a personas entre 20 y 39, por lo que la Secretaría de Salud tuvo que prender sus alarmas y declarar la emergencia verde en Bogotá durante esa temporada de lluvias.

Hoy, el Distrito reporta que en lo corrido del año 1’415.607 personas acudieron por casos de infección respiratoria aguda (IRA), de las cuales 32 % correspondieron a menores de cinco años, 24 % están entre los 20 y 39 años, mientras que 11 % son mayores de 60 años. La mayoría de estas (el 95 %) correspondió a cuadros virales que no requirieron hospitalización, mientras que el 5 % restante fueron por complicaciones de neumonía, bronquitis o bronquiolitis.

A estas últimas enfermedades son las que más se teme, ya que son las principales amenazas para los menores de cinco años y los adultos mayores de 60. De acuerdo con las cifras del Observatorio Ambiental de la Secretaría de Salud, los casos de enfermedades respiratorias agudas han estado en constante aumento desde 2014.

Esto correspondería a la solicitud que hizo el Ministerio de Salud en junio pasado a las entidades territoriales para tomar acciones preventivas ante los casos de infecciones respiratorias agudas, debido a un aumento constante  en los contagios reportados en el continente y en especial en Bogotá, Antioquia y Valle del Cauca.

A pesar de esto, la Secretaría asegura que en la ciudad el tema está controlado. De hecho, este año se reporta una reducción considerable en los casos de mortalidad de menores de cinco años por neumonía. Entre enero y agosto de 2016 se produjeron 48, mientras que en lo corrido de este van 25. “19 (76 %) corresponden a menores afiliados al régimen contributivo en EPS privadas. Sólo tres casos se presentaron entre los usuarios de la red pública distrital. Los tres restantes pertenecían al régimen subsidiado a través de Compensar y de la EPS Indígena Mallamas”, informó la entidad.

Asimismo, se reporta una reducción de la muerte de menores de cinco años por enfermedades respiratorias. Según Bogotá Cómo Vamos, en los últimos cinco años la mortalidad de menores por infecciones respiratorias agudas pasó de 18,9 por 100.000 a una tasa de 12,9 por 100.000 en menores de cinco años en el 2016.

Recomendaciones

De acuerdo con el director de Epidemiología de la Secretaría Distrital de Salud, Luis Mendoza, aunque los cambios de temperatura y las lluvias no son los únicos agentes que pueden influir en el aumento de las enfermedades respiratorias, sí reflejan un aumento en las cifras de contagio por esta época.

Para evitar su aumento, Mendoza considera que la mejor opción es la prevención y por ello recomienda lavarse las manos varias veces al día, alimentar sólo con leche materna a los menores de seis meses y en el resto, no suspender la lactancia; en caso de tener alguna enfermedad contagiosa, utilizar tapabocas para evitar el contagio de personas cercanas, evitar los cambios bruscos de temperatura, especialmente al salir de lugares cerrados o en momentos de lluvia. Evitar el consumo de cigarrillo y el contacto con persona fumadoras, desinfectar los utensilios de la casa y juguetes de los menores, en especial cuando un integrante de la familia tiene tos o gripa, y evitar enviar a los menores con gripa a las instituciones educativas.

Otro de los puntos que considera claves es el esquema de vacunación, especialmente en los casos de los niños menores de cinco años y adultos mayores. “Los niños que presentan mayor riesgo para adquirir o morir por Infecciones respiratorias agudas son los menores de un año, aquellos que tienen antecedente de prematurez, bajo peso al nacer, displasia broncopulmonar, oxígeno permanente, hospitalizaciones previas y esquemas de vacunación incompletos; en los mayores de un año, la principal causa es la desnutrición”.

En cuanto a los adultos mayores, se debe aplicar la vacuna contra la influenza una vez al año, mientras que la del neumococo, cada cinco años. Además, se aconseja consultar al médico si se presentan silbidos en el pecho o ruidos extraños al respirar, fiebre constante, disminución del apetito, ataques o convulsiones, cambios en la coloración de la piel y labios, decaimiento o hundimiento de las costillas en el momento de respirar.

Con estas medidas, el Distrito pretende reducir el riesgo de una nueva emergencia en la ciudad. Si bien las enfermedades respiratorias no son uno de los principales riesgos, virales como la gripa son una constante en los habitantes de Bogotá.

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