“…las modificaciones al POT plan de ordenamiento territorial convierte en multimillonario a un político…”.

Si hay algo que sueña un colombiano es ganarse el baloto, para como se dice por ahí “salir de pobre”. Si llegó a esta columna pensando que algún tulueño ganó el sorteo multimillonario lamento no satisfacer la expectativa, sin embargo quiero decirle que parcialmente sí hay nuevos multimillonarios en la ciudad, algo real que describiré a continuación.

Históricamente en Tuluá, Buga y municipios hermanos del centro del Valle del Cauca las modificaciones al POT plan de ordenamiento territorial convierte en multimillonario a un político de la región, ejemplo de ello fue el plan parcial cinco de la ciudad corazón, allí se compraron los terrenos de la salida norte a un precio “normal” por hectárea, y a los pocos meses de comprados modificaron el POT y mágicamente dijeron esa zona será de expansión, en consecuencia la tierra subió su valor exponencialmente, tanto fue el aumento de esas tierras que el hoy congresista de la “P” puede dar fe que eso es un buen negocio, en resumen es así, compraron a centavo y vendieron a oro, es tan impresionante el negocio que hasta la lora del gran pacheco habría dicho al ver esto “quiere cacao”.

En honor a la verdad el fenómeno es histórico, y ha sucedido en todas las administraciones, entonces podemos decir que Tuluá es una ciudad que urbanísticamente ha sido definida por políticos y también por urbanizadores ilegales, si usted mira hacia la zona de la rivera hay urbanizadores ilegales, para el corregimiento de Nariño también. Prácticamente somos la capital nacional de la urbanización político-ilegal, planeación municipal y secretaria de gobierno deben garantizar el orden y el imperio de la ley, pero bueno…. En una entrevista que realicé con un ex secretario de planeación me dijo lo siguiente “Los urbanizadores ilegales y políticos en Tuluá te ofrecen 4500 pesos por metro cuadrado legalizado, te envían concejales, te invitan a comer, te ofrecen lotes, todo para que les des favorcitos”.

Lo que pasa en Tuluá es descarado, porqué esas urbanizaciones y negocios del POT terminan formalizados con los dineros de todos los ciudadanos, desde la señora que vende arepas y paga predial, hasta el profesional que trabaja para pagar su apartamento y naturalmente impuestos. En un derecho de petición que envié ante la Fiscalía General de la Nación relaté en modo, tiempo, lugar los hechos, y los efectos “pluridimensionales” que tienen estos fenómenos, el fiscal designado para el caso me dijo, “pensé que Yopal era lo más descarado en modificaciones al POT y urbanizadores ilegales, pero Tuluá le está compitiendo por el primer lugar”.
Alejo877@gmail.com

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