Policía Nacional y las autoridades civiles inician campaña para evitar tragedias con pólvora.  Dos niños y siete adultos resultaron heridos por quemaduras con pólvora durante las festividades navideñas del año pasado.

El comando del Segundo Distrito de Policía con sede en Tuluá inició esta semana la campaña de cada fin de año para prevenir a niños, jóvenes y adultos en torno al peligro del uso de la pólvora y las consecuencias tanto físicas como familiares y económicas que conlleva esta actividad.

Al frente del programa se encuentra el teniente coronel Guillermo Alejandro Carreño Arbeláez, comandante del distrito, apoyado por el grupo de Policía de Infancia y Adolescencia, quienes han proyectado un pequeño dramatizado mediante el cual quieren llamar la atención ciudadana en relación con el mal uso del explosivo.
Según el Centro Regulador de Urgencias, Emergencias y Desastres del Valle del Cauca, el municipio de Tuluá tuvo un total de nueve quemados el año anterior, dos de ellos niños.

“La propuesta nuestra es que este año no tengamos ni un solo quemado, sea niño o adulto, porque esto trae consecuencias de dolor y desintegración del núcleo familiar” precisó el oficial a cargo de la policía en el distrito cuya cabecera es Tuluá.
La campaña preventiva irá acompañada de operativos en aquellos sectores de la ciudad tradicionalmente conocidos por los expendios de pólvora, sitios en los que se incautará el material y se podrán hacer capturas de acuerdo con la gravedad de la situación.

La campaña también recuerda a los padres de familia que, de acuerdo con el Código Nacional de Policía, existen sanciones para quien ejerza esta actividad de manera irregular, como también contempla la pérdida de la custodia del menor de presentarse quemaduras por pólvora, acción que corre por cuenta del ICBF.
De acuerdo con el Código señalado, la venta de pólvora se inscribe en una infracción tipo 2 que genera una multa de 480 mil pesos.

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