…Ya es hora de que los profesionales de las letras cumplan con el deber sagrado de informar de forma veraz…”.

Desde el génesis el mundo en que vivimos se ha debatido entre el bien y el mal, a veces tener de bueno es malo y demasiado de malo es hasta bueno, pero para no confundirnos, debemos tener la capacidad de discernir los acontecimientos y no seguir cayendo en la polarización de estos oscuros tiempos donde mientras para el gobierno y sus enmermelados cesó la horrible noche, para la mitad más uno de los colombianos, esta apenas comienza.
Entre ángeles y demonios andamos, andan en las principales instituciones del país donde no falta el demonio que a punta de corrupción ha acabado con la credibilidad y la esperanza. Andan en los medios de comunicación que ahora en dos bandos y en gavilla se enfrentan en radio y televisión contra quien no esté alineado a los intereses del patrono, olvidando aquello de la ética profesional y el respeto por la audiencia, máxime cuando ellos hacen parte de uno de los principales poderes de la democracia, poder que de seguir siendo utilizado con tanta bajeza e irresponsabilidad nos seguirá llevando hacia el abismo del odio y la venganza. Como ciudadanos exigimos de los comunicadores sociales más coherencia, educación y prudencia ante los temas sensibles y definitivos de nuestra sociedad, ya que ellos son los mayores educadores de nuestras familias, con lo que dicen, lo que escriben y lo que proyectan en una pantalla o en la radio. Esperemos que sean más los ángeles que nos asistan de cara a las próximas elecciones. Colombia está cansado de tanto demonio disfrazado antes de la elección y al que le sale cola y cachos apenas es elegido, pero para eso nosotros los electores debemos hacer un acto de contricción y en consenso. Consenso es lo que nos ha faltado, ponernos de acuerdo y así elegir a los que merezcan nuestro voto, porque después de la elección no queda oportunidad para quejarnos y ahí es donde vendrá el lloriqueo y rechinar de dientes.
Ya es hora de que los profesionales de las letras cumplan con el deber sagrado de informar de forma veraz, responsable y respetuosa hacia todos los actores noticiosos, no más persecución y burla para quien no haga parte, de la tendencia del momento y no más mentiras y cepillo a favor de quien pague por ocultar la realidad del país. Colombia merece levantarse a diario con buenas noticias, con personas que proyecten buena imagen, que hablen y resalten lo mejor de nuestro país, lo mejor de los deportistas, de nuestra gente; no tanta noticia barata propia de revistas de farándula, noticias que se vuelven virales con el fin de tapar lo que realmente le interesa al espectador, recordemos la frase que dice “es tan culpable el que paga por la peca, como el que peca por la paga”.
r.varon1973@gmail.com

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