…Cuando se presentan estas situaciones se va dando ese fenómeno de adormecimiento de los ciudadanos…”.

Cada derecho violado por parte de un empleado público implica una serie de abusos en contra de los ciudadanos; a manera de ejemplo cito el derecho humano universal conocido como “Derecho de acceso a funciones públicas en condiciones de igualdad”. Esta norma no es nueva, nace en Francia con la revolución del año 1789 y es traída a nuestro país por el prócer Antonio Nariño al hacer la traducción de los derechos del hombre y el ciudadano, documento que sirvió de espíritu de la independencia y que contiene disposiciones que son la base de nuestros derechos actuales. Hoy, este mandato es recogido por todas las Constituciones del mundo y su violación es considerada como delito por todos los códigos penales. La razón de su existencia es abolir los privilegios propios de regímenes feudales y dictatoriales, así como terminar con la enajenación a dedo de las funciones públicas y permitir el libre acceso a todos en condiciones de igualdad a participar de las actividades laborales y contractuales que se realicen en favor de la sociedad y que se financien con los sagrados recursos públicos. Pensemos en los padres de familia que con sacrificio envían a sus hijos a la universidad, soñando que una vez se gradúen van a mejorar su calidad de vida y van a ser útiles a la sociedad. Pero llegan a una colectividad donde los accesos a funciones públicas no son para todos, donde aunque la ley diga que deben ser procesos públicos abiertos para buscar a los más capacitados para realizar bien las tareas en favor de la ciudadanía, se les cierra la oportunidad, imponiendo a dedo quienes van a ejercer esas labores y que generalmente son personas muy cercanas a quienes ostentan el poder público, constituyéndose en un abuso en contra de todos los que teniendo capacidad son excluidos de un tajo, reviviendo privilegios heredados con los dineros públicos y constituyendo sistemas de gobierno propio de dictadores que desconocen el juramento de respetar la Constitución y la ley.
Lo más grave es que cuando se presentan estas situaciones en un gobierno se va dando ese fenómeno de adormecimiento de los ciudadanos; como cuando usted llega a un sitio que tiene mal olor pero los que viven ahí ya no lo sienten por estar acostumbrados, más grave aún que por conformismo los ciudadanos terminan acolitando las situaciones violadoras de los derechos humanos como es el caso de gran parte de los habitantes de Venezuela, que no sienten que en su territorio se está forjando una dictadura similar a la de Cuba. Situaciones como esta no solo se presentan a nivel de naciones, también a nivel local y regional y de no estar atentos se va permitiendo el surgimiento de más personajes como el señor Maduro.

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